La permanencia de Campeche como estado petrolero quedó en entredicho luego de que el diputado federal Francisco Farías Bailón asegurara que Petróleos Mexicanos (Pemex) retiró a la entidad dicho título administrativo, una medida que —de confirmarse— podría profundizar los recortes presupuestales y agravar la situación económica del estado. Hasta el momento, el gobierno estatal no ha confirmado oficialmente esta versión.
El legislador de Movimiento Ciudadano (MC) advirtió que el estatus de estado petrolero es clave para la asignación de recursos federales, los cuales permiten atender carencias estructurales y necesidades operativas tanto del gobierno estatal como de los municipios. La eventual pérdida de esta clasificación, sostuvo, incrementaría los recortes que ya enfrentan los ayuntamientos campechanos.
Farías Bailón afirmó que algunos municipios han sufrido reducciones mensuales de entre 30 y 40 por ciento en sus participaciones, lo que ha comprometido seriamente su operatividad. Añadió que, ante este escenario, el gobierno estatal carece de margen financiero para respaldarlos, lo que coloca a las administraciones locales en una situación crítica.
El debate no es semántico, sino presupuestal
En la misma línea, el ex candidato a la alcaldía de Carmen, Hugo Juárez Lara, retomó un comunicado del presidente municipal de ese ayuntamiento, Pablo Gutiérrez Lazarus, en el que se reconoce que no existe un documento oficial que declare que Campeche dejó de ser estado petrolero, pero subrayó que el problema de fondo no es el nombre, sino las consecuencias administrativas y financieras.
Juárez Lara explicó que, si en los reportes oficiales la producción de la Sonda de Campeche ya no se contabiliza dentro del estado, sino bajo la categoría de “Aguas Territoriales”, el impacto práctico es directo: Campeche dejaría de aparecer como entidad petrolera en los criterios de asignación de recursos, aun cuando la actividad petrolera continúe frente a sus costas.
“Decir que sólo cambió la etiqueta minimiza el impacto real en participaciones y fondos federales, planeación económica, inversión, empleo local y el reconocimiento institucional de una actividad histórica para Campeche”, advirtió.
El ex aspirante enfatizó que si los beneficios, registros y decisiones ya no se reflejan en la entidad, entonces el problema no es de percepción, sino de política pública, por lo que la ciudadanía requiere certeza y transparencia. “Más que desmentidos, se necesita claridad sobre cómo se está clasificando hoy la producción, qué impacto tendrá en los recursos del estado y los municipios, y qué acciones se están tomando para defender esos intereses”, sostuvo.
Alcalde de Carmen niega versión y llama a informarse por vías oficiales
Por su parte, el alcalde de Carmen, Pablo Gutiérrez Lazarus, pidió a la población no difundir información sin sustento oficial. En un comunicado, aseguró que la versión sobre la pérdida del estatus de estado petrolero es imprecisa y carece de respaldo documental.
Explicó que la confusión deriva de ajustes metodológicos en la presentación de datos estadísticos, donde parte de la producción costa afuera se agrupa bajo el rubro de Aguas Territoriales, lo cual —subrayó— no implica la suspensión ni desaparición de la actividad petrolera en la Sonda de Campeche.
Asimismo, afirmó que estos cambios en la clasificación no generarán afectaciones financieras ni para el ayuntamiento de Carmen ni para el estado, aunque reconoció la importancia de dar seguimiento puntual al tema a través de fuentes oficiales.
Mientras no exista un pronunciamiento formal de Pemex o del gobierno estatal, el debate permanece abierto, con preocupación creciente por el impacto presupuestal que una reclasificación administrativa podría tener en una entidad históricamente ligada a la industria petrolera.
La Gaceta Yucatán—Redacción.
