- Evaluación ciudadana sobre Joaquín Díaz Mena describe un arranque de gestión con retos “por resolver”
A poco más de un año de haber asumido como gobernador del estado, Joaquín Díaz Mena enfrenta un panorama de desaprobación creciente entre la ciudadanía, poniendo en tela de juicio su capacidad para gestionar uno de los periodos más críticos de la entidad.
Evaluación negativa e indicadores preocupantes
Una encuesta de la casa consultora Facto Métrica reporta que 44.6 % de los yucatecos desaprueba la gestión del gobernador Díaz Mena. Los datos sugieren así una de las peores arrancadas para un mandatario estatal en la historia reciente de Yucatán.
En materia de credibilidad, el documento “Evaluación de gubernaturas – Febrero 2025” de la consultora Arias Consultores sitúa la percepción de verdad del mandatario apenas por encima de 34.6 %.
¿Qué explica esta baja valoración?
Expertos y ciudadanos han señalado tres ejes de preocupación:
- Economía sin impulso claro: En un análisis del primer año de gestión, el economista Gabriel Alejandro Rodríguez Cedillo califica la economía estatal como “incrementalista, débil y dependiente del presupuesto federal”, asignando un 6 / 10 al desempeño del gobierno de Díaz Mena.
- Expectativas vs. resultados: A pesar de prometer transformaciones estructurales bajo su Plan Estatal de Desarrollo “Renacimiento Maya 2024-2030”, el ritmo de acción y los resultados visibles parecen rezagados para gran parte de la población.
- Desconfianza ciudadana: Los números de credibilidad muestran que una mayoría de encuestados (65.4 %) considera que el gobernador “miente” o no dice toda la verdad, según el mismo estudio de Arias Consultores.
¿El peor evaluado en los últimos años?
Aunque los porcentajes no sitúan oficialmente a Díaz Mena como “el peor evaluado de todos los tiempos” en Yucatán, el carácter negativo de sus indicadores lo coloca en un terreno políticamente comprometido.
Durante mandatarios recientes del estado, los niveles de aprobación superaban de forma sostenida el 60 %. En contraste, con una desaprobación cercana al 45 % y una aprobación mucho menor, Díaz Mena se encuentra en una posición inhabitual.
Implicaciones políticas y desafíos a futuro
La baja evaluación impacta no sólo la percepción pública, sino también la gobernabilidad. Una gestión debilitada en imagen podría enfrentar menos margen de maniobra para impulsar reformas, aprobar presupuestos o coordinar con municipios.
Para revertir esta tendencia, analistas recomiendan:
- Fortalecer la transparencia y rendición de cuentas para mejorar la credibilidad.
- Presentar resultados tangibles en sectores clave: economía, seguridad, infraestructura.
- Fomentar la participación ciudadana y clarificar los plazos y metas de su Plan Estatal.
El gobernador Joaquín Díaz Mena arranca su segundo año en un contexto de alta exigencia social y evaluación pública adversa. Si bien aún es pronto para condenar todo el periodo, el arranque marca una línea de base complicada que obligará a la administración a responder con mayor eficacia y visibilidad para recuperar terreno y confianza.
La Gaceta Yucatán—Redacción.
