La propuesta de Morena para empatar la revocación de mandato con las elecciones intermedias de 2027 despierta sospechas de control político y manipulación de la narrativa pública en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum.
En un movimiento que ha encendido las alertas políticas y sociales, Morena impulsa una reforma constitucional para adelantar la revocación de mandato presidencial al año 2027, haciéndola coincidir con las elecciones intermedias, cuando se renovará la Cámara de Diputados y se elegirán 17 gubernaturas.
La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados ya distribuyó el proyecto de dictamen que será votado el lunes, con la clara intención de que sea aprobado la próxima semana. Oficialmente, el argumento es “ahorrar recursos” y “aumentar la participación ciudadana”. Pero detrás del discurso de eficiencia y austeridad, se perfila una estrategia política para manipular los tiempos y proteger la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Una reforma que favorece el control político
La revocación de mandato —creada en 2019 como un mecanismo de rendición de cuentas ciudadana— estaba diseñada para realizarse a mitad del sexenio, lejos de cualquier proceso electoral, precisamente para evitar su uso con fines políticos o propagandísticos.
Sin embargo, Morena pretende romper ese principio, justificando su iniciativa en los bajos niveles de participación en consultas pasadas. En 2022, la revocación de mandato de López Obrador apenas alcanzó 17.7% de participación, muy por debajo del 40% necesario para que el resultado fuera vinculante.
Ahora, el oficialismo argumenta que empatar el ejercicio con las elecciones intermedias elevaría la asistencia a las urnas. Pero analistas y opositores advierten que el verdadero propósito es electoral: aprovechar el arrastre político de la presidenta para consolidar su poder y reforzar la narrativa de legitimidad popular antes de la segunda mitad de su gobierno.
La sombra de la manipulación
El discurso de “eficiencia” y “ahorro presupuestal” esconde, según especialistas, una estrategia de control narrativo. Al realizar la revocación junto con las elecciones, Morena fusionaría un ejercicio ciudadano con un proceso partidista, donde la propaganda, los recursos y la maquinaria electoral del partido gobernante tendrían un peso determinante.
De aprobarse, la presidenta Sheinbaum enfrentaría su evaluación pública en un contexto controlado por su propio partido, lo que pondría en duda la imparcialidad del ejercicio.
“La coincidencia de elecciones y revocación no busca fortalecer la democracia, sino manipular la percepción de apoyo ciudadano a la presidenta”, señalan expertos en temas electorales.
Eficiencia o manipulación del relato
El proyecto cita datos del Instituto Nacional Electoral (INE) para justificar el cambio, destacando el alto costo de la revocación de 2022 (más de mil 692 millones de pesos). Sin embargo, no menciona que esos recursos se redujeron debido a los recortes impulsados por el propio gobierno federal, lo que limitó la difusión y la instalación de casillas, provocando justamente la baja participación que ahora se usa como argumento.
La aparente “reforma técnica” se perfila, en realidad, como un mecanismo político para reforzar la narrativa triunfalista del gobierno y asegurar un escenario favorable para Morena rumbo a 2030.
Un precedente preocupante
Si la iniciativa se aprueba, México podría enfrentar una de las reformas más controvertidas en materia de democracia participativa, al convertir un instrumento ciudadano en un recurso electoral al servicio del poder.
La propuesta, presentada por el vicecoordinador morenista Alfonso Ramírez Cuéllar, será discutida el lunes a las seis de la tarde, pero el trasfondo político ya domina el debate público:
¿se busca fortalecer la participación o reafirmar el control político sobre la voluntad ciudadana?
¿Deseas que esta versión mantenga el tono crítico y de investigación política o prefieres que adopte un estilo editorial de opinión (más argumentativo y con firma de autor)? Puedo ajustarlo según el medio o el público al que va dirigido.La Gaceta Yucatán—Redacción.
