La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abrió un nuevo frente de discusión en el ámbito político-electoral al considerar “una buena propuesta” la posibilidad de realizar la revocación de mandato en la misma jornada electoral de 2027, año en que se renovarán 15 gubernaturas y la totalidad de la Cámara de Diputados.
Durante su conferencia matutina, la mandataria federal señaló que el planteamiento, impulsado desde la Cámara de Diputados, busca optimizar recursos públicos y evitar la realización de dos procesos electorales separados.
“Es una buena propuesta que debe analizarse, porque se hace durante la elección y no se deben destinar recursos extra para otro proceso”, declaró Sheinbaum.
El origen de la iniciativa: austeridad y eficiencia electoral
La propuesta fue presentada por Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de la bancada de Morena en San Lázaro, quien sugirió que la revocación de mandato coincida con las elecciones intermedias. El argumento central: evitar duplicar gastos en organización, logística y promoción institucional.
En 2027 se prevé una elección compleja: 15 estados renovarán gubernaturas, se elegirán diputados federales y habrá comicios locales en diversas entidades. Incluir la revocación en esa jornada electoral implicaría un rediseño constitucional y operativo de gran alcance para el Instituto Nacional Electoral (INE).
Contexto político: una figura heredada de López Obrador
Sheinbaum recordó que la figura de revocación de mandato fue introducida en la Constitución por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, bajo la premisa de que los gobiernos “no sean una carga para el pueblo” y deban ponerse a revisión a la mitad del sexenio.
“La llevó a la Constitución con el argumento de que los gobiernos deben someterse a la evaluación ciudadana”, subrayó la presidenta.
El antecedente inmediato —la consulta de revocación de 2022— dejó importantes lecciones sobre baja participación ciudadana (apenas 17.7%) y altos costos operativos. Por ello, la propuesta actual busca consolidar ese ejercicio como un mecanismo real de participación, pero sin repetir el desgaste presupuestal.
Entre el discurso de austeridad y la lectura política
Aunque el planteamiento se presenta como una medida de ahorro, su dimensión política es inevitable. En 2027, Sheinbaum estaría cumpliendo la mitad de su mandato, y una consulta de revocación paralela a elecciones locales podría reconfigurar el mapa político de Morena.
Analistas señalan que unir ambos procesos fortalecería la movilización territorial del oficialismo, incrementando la participación ciudadana y reforzando la legitimidad del gobierno federal en el ecuador del sexenio.
Sin embargo, también surgen cuestionamientos sobre la neutralidad electoral y la capacidad del INE para administrar dos procesos simultáneos con objetivos distintos: uno de representación y otro de evaluación ciudadana.
Hacia un nuevo debate constitucional
Sheinbaum insistió en que la propuesta debe “ponerse a discusión” y, en su caso, ser analizada y aprobada durante el siguiente periodo legislativo.
El tema promete abrir un debate de fondo sobre el futuro de los mecanismos de democracia directa en México y su relación con el calendario político nacional.
Más allá del ahorro presupuestal, la pregunta que domina el análisis es otra:
¿será la revocación de mandato 2027 un ejercicio de rendición de cuentas o una herramienta de reafirmación política del proyecto en el poder?
La Gaceta Yucatán—Redacción.
