La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que no asistirá a la próxima Cumbre de las Américas, programada para los días 4 y 5 de diciembre en República Dominicana, en rechazo a la exclusión de países como Cuba, Venezuela y Nicaragua de la convocatoria oficial.
“Nunca vamos a estar de acuerdo con que se excluya a ningún país”, declaró brevemente Sheinbaum al ser cuestionada sobre la ausencia de estos tres gobiernos del encuentro continental.
Aunque aún se evalúa la posibilidad de enviar a un representante de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la mandataria dejó claro que México no respalda fórmulas diplomáticas que perpetúan divisiones regionales.
Un posicionamiento de continuidad y ruptura
La decisión de Sheinbaum da continuidad a la postura adoptada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien en 2022 también se negó a participar en la cumbre de Los Ángeles bajo circunstancias similares. Sin embargo, el contexto actual introduce nuevas tensiones, ya que México es hoy una voz más influyente en la región gracias a su papel como economía emergente clave y socio comercial estratégico de Estados Unidos.
La ausencia de México, la segunda economía más grande de América Latina, pone en duda la legitimidad y representatividad del foro hemisférico, sobre todo si se insiste en excluir a gobiernos que, pese a ser controversiales, siguen siendo actores activos en los asuntos regionales.
Tensión entre diplomacia y principios
El mensaje político de Sheinbaum resuena más allá del foro diplomático. Al oponerse públicamente a la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua, la presidenta mexicana reafirma su compromiso con una política exterior basada en los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos, alineándose con una narrativa que busca redefinir el diálogo interamericano desde una posición más soberana e incluyente.
Esta postura también acentúa las diferencias con Washington, que ha promovido en foros recientes la defensa de la democracia como criterio para la participación en encuentros multilaterales.
Emergencias internas y prioridades nacionales
Además de las razones políticas, Sheinbaum argumentó que su decisión también responde a la necesidad de atender personalmente las emergencias en diversas entidades del país, afectadas recientemente por lluvias atípicas. Aunque no detalló qué zonas están bajo alerta, dejó entrever que la atención a crisis internas prevalecerá sobre compromisos internacionales en su agenda inmediata.
Implicaciones clave:
- México se distancia del liderazgo hemisférico bajo condiciones excluyentes.
- La decisión podría tensar relaciones con Estados Unidos y otros aliados.
- El mensaje refuerza la visión de una América Latina unida y sin vetos políticos.
- El liderazgo regional de Sheinbaum se perfila con una visión crítica al modelo tradicional de cumbres
La Gaceta Yucatán—Redacción.
