Un albur leído al aire durante su transmisión semanal exhibe la poca vigilancia en el equipo del mandatario yucateco; el video se volvió viral y desató burlas en redes sociales.Nota periodística ampliada.
Lo que debía ser una transmisión institucional de cercanía con la ciudadanía terminó en una escena incómoda y viral. El gobernador de Yucatán, Joaquín “Huacho” Díaz Mena, fue víctima de un troleo en vivo durante su habitual espacio en redes sociales, al leer sin filtros un albur de connotación sexual que le fue entregado por su propio equipo de comunicación.
El incidente ocurrió cuando el mandatario respondía mensajes enviados por usuarios durante su transmisión semanal. En un momento, leyó en voz alta lo que aparentaba ser el nombre de un ciudadano, sin notar que se trataba de un juego de palabras de doble sentido. La reacción inmediata entre algunos presentes fue la risa, pero en redes sociales, el episodio no tardó en desatar una ola de burlas, críticas y cuestionamientos al profesionalismo del equipo del gobernador.
“Alguien del equipo se pasó de listo”
El video del momento fue ampliamente difundido en plataformas como X (antes Twitter) y Facebook, donde rápidamente se viralizó con etiquetas como #TroleanAGobernador, #HuachoNoLoLeyas, y frases como “alguien del equipo se pasó de listo” o “¿nadie revisa esos mensajes?”.
La situación ha reavivado el debate sobre la falta de filtros y protocolos básicos en la comunicación institucional, especialmente en un contexto donde las redes sociales exigen no solo inmediatez, sino también rigor, cuidado y control.
“Este tipo de errores evidencian una preocupante relajación en los estándares de supervisión del equipo de comunicación del gobernador. No es un simple desliz, es una muestra de descuido en un canal que debe ser serio”, señaló un analista político local.
Críticas a la improvisación y falta de profesionalismo
El incidente no solo generó memes y comentarios burlescos, sino también críticas por parte de comunicadores y ciudadanos, quienes consideran que este tipo de situaciones minan la credibilidad de los canales oficiales y reflejan improvisación en la gestión de la imagen pública del gobernador.
Algunos usuarios incluso han cuestionado si se trató de un error involuntario o de una broma interna mal ejecutada por parte del equipo técnico.
“Esto no es culpa del gobernador directamente, pero sí es su responsabilidad que su equipo esté capacitado y se tomen en serio este tipo de transmisiones. No es un ‘live’ personal, es una emisión institucional”, comentaron en redes sociales.
¿Y las consecuencias?
Hasta el momento, no se ha emitido una postura oficial por parte del gobierno del estado ni del área de comunicación social. Se desconoce si habrá sanciones internas o ajustes en el protocolo para futuras transmisiones en vivo.
Mientras tanto, el episodio ha dejado una lección clara: el uso de plataformas digitales por parte de figuras públicas requiere no solo cercanía con la ciudadanía, sino también preparación, control de contenidos y personal capacitado.
Una oportunidad para mejorar, si se toma con seriedad
Si bien algunos han tomado el incidente con humor, lo cierto es que pone en evidencia una falta de profesionalismo en el manejo de la imagen institucional del gobierno de Yucatán. En un entorno donde cada palabra y cada gesto puede ser replicado miles de veces en segundos, los errores en vivo pueden tener un costo alto, tanto en percepción como en credibilidad.
La Gaceta Yucatán—Redacción.
