El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo este viernes una reunión en la Casa Blanca con directivos de grandes compañías petroleras, en la que confirmó una inversión privada estimada en 100 mil millones de dólares para la reconstrucción y expansión de la industria petrolera de Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro.
Durante el encuentro, el mandatario aseguró que el cambio político en Venezuela abre una etapa de oportunidades estratégicas para ambos países y tendrá un impacto directo en los precios globales de la energía. Trump afirmó que Estados Unidos fue clave en la creación de la industria petrolera venezolana décadas atrás y sostuvo que ahora busca “recuperar” ese papel mediante una rápida reactivación de la producción.
“El resultado será una mayor oferta de petróleo y, en consecuencia, precios más bajos de la energía”, señaló. Añadió que las inversiones provendrán exclusivamente de empresas privadas estadounidenses y no de recursos del gobierno federal, con el objetivo de modernizar infraestructura, elevar la capacidad productiva y colocar millones de barriles adicionales en el mercado internacional.
Trump subrayó que las compañías energéticas de Estados Unidos destinarán al menos 100 mil millones de dólares para la reconstrucción del sector petrolero venezolano y afirmó que el plan beneficiará tanto al pueblo venezolano como a los consumidores estadounidenses y al mercado mundial.
En un mensaje directo a China y Rusia, el presidente estadounidense advirtió que cualquier acceso al crudo venezolano deberá realizarse a través de Estados Unidos. “Venezuela es ahora un aliado estratégico. No queremos a Rusia ni a China operando allí”, puntualizó.
El mandatario también destacó que, en conjunto, Venezuela y Estados Unidos concentran alrededor del 55 por ciento de las reservas petroleras mundiales, lo que —dijo— permitirá un control más amplio de la oferta global y un entorno de precios más estables. De acuerdo con Trump, Venezuela se beneficiará al recuperar inversión, generar rentabilidad y reactivar su economía energética.
Como parte de los acuerdos preliminares, reveló que Venezuela autorizó a Estados Unidos a iniciar de inmediato la refinación y comercialización de hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano, un proceso que se mantendría de manera indefinida. Trump resaltó que la infraestructura de refinación estadounidense está especialmente adaptada para el petróleo pesado venezolano.
Finalmente, el presidente aseguró que mantiene una relación fluida con las autoridades interinas de Venezuela y que, en coordinación con ellas, se definirá qué empresas estarán autorizadas para operar en el país. “Venezuela va a prosperar y Estados Unidos también. La cooperación es tan buena que no vemos necesaria una nueva acción militar”, concluyó.
La Gaceta Yucatán—Redacción.



