- La Cámara de Diputados aprobó en lo general las reformas a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), en una votación dividida que dejó al descubierto profundas diferencias sobre el impacto real de estas medidas fiscales en la salud pública y la economía familiar.
Con 351 votos a favor, 129 en contra y una abstención, el Pleno de San Lázaro avaló los cambios que afectan principalmente a productos como tabacos labrados, bebidas con edulcorantes añadidos, videojuegos con contenido violento y juegos de apuestas, incluyendo aquellos realizados en plataformas electrónicas.
La votación refleja el respaldo de la mayoría oficialista, pero también las críticas de la oposición, que advierte sobre efectos adversos en los sectores más vulnerables de la población.
Debate encendido: salud pública vs. recaudación
Durante los posicionamientos de los distintos grupos parlamentarios, Patricia Flores, de Movimiento Ciudadano, cuestionó el objetivo de la reforma. Afirmó que no garantiza una mejora real en la salud pública y que en cambio se convierte en una herramienta de recaudación para programas sociales que, según dijo, carecen de transparencia.
Por su parte, el diputado priista Víctor Samuel Palma advirtió que las reformas al IEPS golpearán directamente a las clases media y popular, sin lograr reducir el consumo de bebidas azucaradas.
Desde el oficialismo, la narrativa fue distinta. El coordinador del Partido del Trabajo (PT), Reginaldo Sandoval, negó que se trate de nuevos impuestos y defendió el aumento como una medida necesaria para proteger la salud de los mexicanos y frenar el consumo de productos nocivos.
Ernesto Núñez, del Partido Verde Ecologista, celebró la aprobación y destacó la doble función del IEPS: recaudar recursos y desincentivar hábitos perjudiciales para la salud.
Críticas desde el PAN y respaldo de Morena
El diputado Paulo Gonzalo Martínez, del PAN, criticó duramente la reforma al calificar al IEPS como un impuesto “históricamente recaudatorio”, que no ha sido canalizado hacia la prevención en salud como se ha prometido en múltiples ocasiones.
En contraste, la diputada morenista Claudia Rivera Vivanco defendió el nuevo marco fiscal y subrayó que se logró tras un proceso de diálogo entre el Gobierno federal, las empresas y la sociedad. “Los impuestos también tienen un carácter pedagógico: buscan disuadir el consumo de productos dañinos mientras fortalecen el gasto público”, argumentó.
Con esta reforma, el Gobierno federal busca reforzar su estrategia de salud pública y al mismo tiempo elevar la recaudación tributaria. Sin embargo, el debate sobre la eficacia real de este tipo de medidas en un país con profundas desigualdades sigue abierto.
La Gaceta Yucatán—Redacción.



