Los recientes viajes del senador con licencia Gerardo Fernández Noroña, aliado político de Morena y el PT, han despertado inquietud entre analistas de seguridad nacional e inteligencia. Dos hechos en particular han levantado sospechas: el presunto uso de un avión privado extranjero para una gira política en Coahuila y una visita a la zona de “Palestina” en la Franja de Gaza, organizada por Emiratos Árabes Unidos (EAU), aliado estratégico de Estados Unidos en Medio Oriente.
De acuerdo con información obtenida por Indicador Político, el avión que transportó a Noroña en su viaje a Coahuila no fue alquilado en México, sino en Estados Unidos. La aeronave, registrada bajo la matrícula estadounidense NECTAR, pertenece a un fideicomiso administrado por el Bank of Utah Trustee, con sede en Salt Lake City.
Fuentes de inteligencia consultadas señalan que el plan de vuelo incluye una “alerta” de confidencialidad que impide rastrear públicamente el historial de la aeronave, lo que ha llevado a algunos analistas a catalogarla como un “avión fantasma”, término usado en círculos de seguridad para designar vuelos bajo misión reservada.
El costo y el origen del vuelo, bajo la lupa
Expertos cuestionan por qué el senador decidió rentar una aeronave estadounidense, con tarifas en dólares y costos adicionales por los tramos “vacíos” de regreso a su base, cuando existen múltiples opciones de aviación privada en México.
Además, se destaca que Utah —donde está registrado el avión— ha sido escenario de investigaciones sobre el contrabando fiscal (“huachicol fiscal”) ligado a operaciones entre México y EE. UU., lo que ha incrementado la atención sobre la procedencia de este medio de transporte.
Viaje a Gaza con apoyo de Emiratos Árabes
A esta polémica se suma la reciente invitación de los Emiratos Árabes Unidos al legislador para visitar la zona de “Palestina”, en plena guerra entre Israel y Hamas. El viaje se realizó bajo coordinación de la aerolínea estatal emiratí, cuyos pasajeros, por razones de seguridad, son sometidos a revisión por agencias vinculadas a la inteligencia estadounidense.
Pese a la naturaleza diplomática del viaje, ni Palacio Nacional ni la Cancillería mexicana han emitido una postura oficial, a pesar de que Noroña habría sostenido actividades políticas con grupos palestinos activos en el conflicto.
Fuentes cercanas a los sectores de seguridad nacional consultadas indican que no existe una investigación formal, pero que los movimientos del senador están siendo analizados con detalle, ante la posible implicación de actores y rutas de vuelo bajo vigilancia internacional.
Como escribió el periodista Manuel Buendía, recuerdan algunos analistas:
“Si camina como pato, grazna como pato y come como pato, entonces es un pato.”
La Gaceta Yucatán—Redacción.



