El puerto de altura de Progreso, el principal punto logístico y comercial de Yucatán, recibirá una inversión multimillonaria destinada a su ampliación y modernización, con el objetivo de fortalecer la competitividad portuaria del sureste mexicano y atraer nuevas rutas marítimas y proyectos industriales vinculados al nearshoring.
De acuerdo con Ermilo Barrera Novelo, secretario de Economía y Trabajo del gobierno estatal, la administración de Yucatán aportará 1,580 millones de pesos, mientras que el resto de los recursos provendrá del gobierno federal, como parte de un proyecto integral de infraestructura marítima que busca posicionar a Progreso como un puerto estratégico en el Golfo de México.
Barrera Novelo precisó que la inversión estatal se financia a través del crédito por 3,063 millones de pesos gestionado durante el gobierno anterior, encabezado por Mauricio Vila Dosal. Con estos recursos, el actual gobierno, liderado por Joaquín Díaz Mena, avanza en la primera etapa del proyecto, que contempla la ampliación del canal de navegación, modernización de muelles, dragado a mayor profundidad y adecuación de áreas logísticas y de carga.
Progreso, pieza clave en la estrategia económica del sureste
La ampliación del puerto busca incrementar su capacidad operativa y competitividad, permitiendo recibir embarcaciones de mayor calado y volumen de carga, lo que reducirá costos logísticos y abrirá oportunidades para exportadores, armadoras, la industria alimentaria y el sector energético.
Además, se espera que el proyecto se complemente con la infraestructura del Tren Maya y los corredores logísticos del Istmo de Tehuantepec, fortaleciendo la conectividad multimodal del sureste mexicano. Analistas señalan que esta sinergia podría convertir a Yucatán en un polo de desarrollo industrial y logístico, especialmente en sectores como automotriz, aeroespacial y de energías limpias.
Proyección económica y generación de empleo
De acuerdo con estimaciones preliminares de la Secretaría de Economía estatal, la primera fase del proyecto generará miles de empleos directos e indirectos durante su construcción, además de impulsar la inversión privada en parques industriales y centros de distribución cercanos al puerto.
Barrera Novelo subrayó que la modernización de Progreso “no es solo una obra de infraestructura, sino una apuesta estratégica por el desarrollo económico del estado y la integración de Yucatán en las cadenas globales de valor”.
El proyecto, que forma parte de la agenda económica del gobierno federal y del Plan Nacional de Infraestructura, se perfila como una de las obras portuarias más relevantes del sureste en la última década, con un impacto directo en la productividad regional, la atracción de inversiones y la generación de empleo formal.
La Gaceta Yucatán—Redacción.



