El exgobernador Patricio Patrón Laviada salió al paso de las versiones que circularon en los últimos días en redes sociales y medios locales sobre un supuesto acercamiento político con el actual mandatario estatal Joaquín Díaz Mena (“Huacho”).
El encuentro entre ambos, ocurrido durante un evento público en el municipio de Chocholá, desató una ola de especulaciones sobre un eventual acercamiento del exmandatario panista al gobierno morenista, incluso sugiriendo la posibilidad de una negociación política rumbo al 2027.
Patrón Laviada, sin embargo, fue categórico al negar cualquier tipo de intención política en esa reunión:
“Nada, para nada. No hubo ni reunión privada, ni conversación política, ni acercamiento con fines partidistas. Fue un saludo casual en un evento al que asistí por invitación”, afirmó el exgobernador en entrevista exclusiva.
El acto en cuestión formó parte de una gira de trabajo del gobernador Díaz Mena en el poniente del estado, donde se inauguraron obras de infraestructura y programas sociales. La presencia de Patrón Laviada —quien se ha mantenido alejado de la política activa desde hace varios años— sorprendió a más de uno y encendió los comentarios en el ámbito político yucateco.
De inmediato, usuarios en redes sociales y figuras del PAN y Morena interpretaron el saludo como un mensaje político, en medio de un clima de reacomodos y definiciones rumbo al próximo proceso electoral estatal.
“No tengo ningún interés político en este momento”
El exgobernador, quien dirigió el Ejecutivo yucateco entre 2001 y 2007 bajo las siglas del PAN, reiteró que no mantiene relación con ningún partido político actualmente, ni ha tenido conversaciones con representantes de Morena.
“Me dedico a mis actividades privadas y al campo. No tengo ningún interés político en este momento. Lo demás son simples elucubraciones, interpretaciones que no tienen sustento”, enfatizó Patrón Laviada.
Un símbolo panista que genera lecturas inevitables
Para los analistas políticos locales, cualquier aparición pública de Patrón Laviada tiene peso simbólico en la política yucateca. Fue durante su administración cuando el PAN consolidó su presencia en la entidad y marcó distancia del viejo priismo.
Por eso, su imagen junto a un gobernador emanado de Morena despierta lecturas inevitables en un estado que históricamente ha sido bastión del panismo y donde el nuevo gobierno morenista busca fortalecer su base política.
“En Yucatán todo gesto se lee políticamente. Pero en este caso parece más una coincidencia que una señal”, opinó un consultor político local consultado para esta nota.
El desmentido de Patrón Laviada busca poner fin a los rumores, pero también refleja la efervescencia política que se vive en Yucatán tras el arranque de la administración de Joaquín Díaz Mena.
Morena, que recientemente logró hacerse del poder estatal, enfrenta el reto de construir alianzas locales y mantener una narrativa de apertura sin generar tensiones con los liderazgos tradicionales de otras fuerzas políticas.
Mientras tanto, el PAN —con figuras históricas como Patrón Laviada, Vila Dosal y Renán Barrera— intenta redefinir su papel en la oposición, evitando fracturas internas y cuidando su capital político de cara a las próximas contiendas.
Aunque el exgobernador Patrón Laviada descartó de forma tajante cualquier intención política detrás del encuentro, su aparición junto al gobernador Díaz Mena deja ver que en Yucatán la política se teje también con símbolos y coincidencias.
El simple hecho de un saludo entre dos figuras de peso bastó para encender el termómetro político del estado, que vive una etapa de reacomodos, expectativas y lecturas anticipadas rumbo al futuro político de la región.La Gaceta Yucatán—Redacción.



