Ante el creciente clima de violencia e inseguridad que se vive en el país, los gobiernos encabezados por Morena han optado por intentar silenciar a los medios de comunicación en lugar de enfrentar la realidad y corregir una estrategia de seguridad fallida, advirtió el diputado federal del PRI, Rubén Moreira Valdez.
El legislador alertó que la percepción ciudadana sobre la inseguridad registra un deterioro alarmante, al señalar que seis de cada 10 mexicanos consideran inseguro vivir en su ciudad, de acuerdo con datos oficiales. “Engañarse a uno mismo y censurar a los medios no protege a la gente; solo exhibe la incapacidad de quienes gobiernan”, sentenció el coordinador parlamentario.
Intento de silenciar a la prensa, la reacción ante la violencia
Durante su participación en el programa Con Peras, Manzanas y Naranjas, Rubén Moreira sostuvo que, frente al incremento de la delincuencia en la Ciudad de México y otras entidades gobernadas por Morena, la respuesta de sus autoridades ha sido negar los hechos y presionar a los medios para que reduzcan la cobertura de la nota roja, en lugar de atender las causas del problema.
Las críticas surgieron tras las declaraciones de la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, quien propuso que los medios de comunicación “le bajen” a la información sobre hechos delictivos e incluso planteó firmar acuerdos para limitar su difusión, bajo el argumento de que esto impacta en la percepción de inseguridad.
La Ciudad de México real: robos, violencia y miedo cotidiano
Al analizar un video que muestra un asalto perpetrado por delincuentes disfrazados de barrenderos en la alcaldía Gustavo A. Madero, Moreira Valdez advirtió sobre el alto nivel de riesgo que enfrentan diariamente ciudadanos y visitantes en la capital del país.
Recordó también un violento asalto en pleno Centro Histórico, frente a la Alameda, donde una persona fue golpeada con armas de fuego por cuatro agresores. “Esta es la Ciudad de México real: una ciudad peligrosísima, llena de trampas. Mientras esto ocurre todos los días, el gobierno prefiere negar lo evidente”, sostuvo el exgobernador de Coahuila.
Datos duros: la percepción de inseguridad va en aumento
En la mesa de análisis, Rubén Moreira, junto con los especialistas Julián Martínez Proa, Miguel Sulub y Mario Di Costanzo, citó cifras de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU), elaborada por el INEGI, que confirman el aumento de la percepción de inseguridad en varias alcaldías de la capital:
- Tláhuac: de 66.8% a 72.3%
- Azcapotzalco: de 59.6% a 68.5%
- Milpa Alta: de 52.3% a 65.4%
- La Magdalena Contreras: de 55.9% a 65.2%
Estos indicadores, subrayaron, desmienten el discurso oficial que intenta minimizar la crisis de seguridad.
El “club de la censura” en gobiernos de Morena
El abogado Julián Martínez Proa afirmó que Clara Brugada se suma al llamado “club de la censura”, encabezado por la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, quien ha intentado imponer controles a los contenidos de los medios, y en el que también figura la gobernadora de Veracruz, quien llegó a calificar de terrorista a un reportero por ejercer la crítica.
“No es culpa de los medios. Es culpa de una mala estrategia de seguridad. El INEGI es claro y autónomo: la percepción de inseguridad aumenta porque la violencia es cotidiana”, subrayó Proa.
Censurar no reduce la violencia
Por su parte, Mario Di Costanzo advirtió que pedir a los medios que dejen de informar constituye un acto directo de censura, cuyo objetivo es “vender la idea de que la delincuencia va a la baja, cuando la gente vive otra cosa todos los días”, al calificar el escenario actual como “caótico y peligroso”.
En el mismo sentido, Miguel Ángel Sulub coincidió en que estos intentos buscan ocultar la realidad tanto a la ciudadanía como a la prensa, lo que solo incrementa la desconfianza social y el temor colectivo.
Negar el problema impide resolverlo
Rubén Moreira concluyó que ningún gobierno puede corregir un problema que se niega a reconocer, y advirtió que la censura jamás será una política efectiva de seguridad, sino una señal de debilidad institucional frente a una crisis que afecta todos los días a millones de mexicanos.



